El servicio en Venezuela
Debemos estar claros que el “servicio” en Venezuela no es el mejor del mundo, es más, podríamos jactarnos de tener uno de los peores. La atención al cliente en nuestro país tiene un sin fin de fallos y defectos dignos de análisis, somos el ejemplo perfecto del modelo no a seguir (estoy claro de que hay muchos sitios y personas que son excepciones, pero aquí voy a generalizar). Hoy en dia ir a un restaurante, tienda o empresa en donde se venda algún producto o se preste un servicio ya no genera sorpresa. Ya estamos acostumbrados a no recibir saludo alguno, a que no nos atiendan y hasta nos da pena molestar a la muchacha de la caja mientras discute con su “amigui” que vestido ponerse pa´la rumbita de esta noche. Es de conocimiento popular la historia del viejito en alpargatas que fue a comprar un carro y nadie lo atendió y resultaba que era supermillonario. No podemos olvidar a todos los vendedores que deciden, sin basamento científico o estudio económico alguno, quien puede o no comprar, resultando en esa celebre frase que más de uno ha escuchado al preguntar por el precio de algo: “eso es muy caro!” y justo ahora en momentos donde yo llegué a pensar que sólo podemos mejorar porque más bajo no se puede caer, una “simpática muchacha” de una franquicia de comida cambió mi percepción. Les narro a continuación lo que pasó: Estaba yo en la cola esperando para pagar mi almuerzo cuando uno de los dos señores que estaban ya en la caja dice “Me da un con leche grande, por favor”, lo que genera una respuesta que sólo puede significar que estamos ante una nueva generación de seres incompetentes encargados de servir y resolver muchos de nuestros problemas. Aquí les va y cito a la tipeja:
“Señor pidalo al lado porque ME DA LADILLA prepararlo”Me da ladilla! Me da ladillla!!! Tal cual. ¿Que pasó con “Señor disculpe la maquina tiene una falla, el especialista en café esta de permiso” o “su pedido está en proceso deje su número y cuando este listo le contactaremos” ?. La verdad ya no se si criticar o admirar a esta muchacha por su franqueza… Por los momentos debo decir que escuchar “me da ladilla” a una persona que trabaja para servir al público no pinta un futuro muy alentador. 2 years ago